Challenger 75E ficha técnica

Challenger

Especificaciones técnicas

Marca: Challenger

Modelo: 75E

Año de fabricación: 1998 – 2001

Motor del tractor Challenger 75E

Motor: Caterpillar

Tipo: Diésel turboalimentado con intercambiador de calor, 6 cilindros, refrigerado por líquido

Cilindrada: 10.3 L

Diámetro x Carrera: 125 x 140 mm

Capacidad del refrigerante: 56.8 L

Transmisión del tractor Challenger 75E

Tipo: Cambio PowerShift de plena potencia

Marchas: 10 marchas hacia adelante y 2 marchas hacia atrás

Dimensiones del tractor Challenger 75E

Neumáticos del tractor Challenger 75E

Hidráulica del tractor Challenger 75E

Caudal total: 151.4 lpm

Toma de fuerza del tractor Challenger 75E

Tipo: 1000 lpm

Régimen TDF trasera: 1000

Descripción técnica

El Challenger 75E es un tractor de alta eficiencia diseñado para satisfacer las exigencias del sector agrícola moderno. Equipado con un motor Caterpillar turboalimentado, de seis cilindros y refrigeración líquida, presenta una cilindrada de 10.3 L y un diámetro por carrera de 125 x 140 mm. Este motor proporciona una potencia nominal de 75 hp a un régimen de 2100 rpm, garantizando un rendimiento óptimo en diversas aplicaciones agrícolas.

La transmisión del Challenger 75E es de tipo full power shift, que ofrece 10 marchas hacia adelante y 2 hacia atrás, permitiendo una adaptación precisa a las condiciones del terreno y a las necesidades del operador. Esta característica es fundamental para maximizar la eficiencia en el trabajo, facilitando cambios de marcha suaves y rápidos sin pérdida de potencia.

Con un peso en orden de marcha de 15,785 kg, el tractor presenta una robustez que le permite operar en terrenos difíciles. Su sistema hidráulico cerrado tiene un caudal total de 151.4 lpm y cuenta con cuatro válvulas, lo que proporciona una capacidad hidráulica adecuada para el uso de implementos pesados y mejora la versatilidad del equipo.

La disponibilidad de repuestos de tractores es crucial para el mantenimiento y la reparación del Challenger 75E, asegurando que los operadores puedan mantener su maquinaria en condiciones óptimas y minimizar el tiempo de inactividad. La atención a estos detalles es esencial para maximizar la productividad en el campo.