El tractor ATC M-2, fabricado entre 1952 y 1953, se caracteriza por su robustez y eficiencia en el campo. Su motor presenta una cilindrada que optimiza el rendimiento, con un diámetro y carrera que garantizan una combustión eficiente. La potencia nominal alcanza los kw y hp, mientras que la potencia máxima se sitúa en kw y hp, operando a un régimen nominal de rpm. Este modelo cuenta con un sistema de arranque de voltaje que asegura un encendido fiable en diversas condiciones.
El ATC M-2 dispone de múltiples transmisiones, incluyendo una transmisión de tipo nombre con marchas y un embrague que permite un cambio de marchas suave. Además, incorpora otras transmisiones que complementan su versatilidad, garantizando un rendimiento óptimo en terrenos variados. La distancia entre ejes, junto con sus dimensiones de longitud, anchura y altura, contribuyen a su estabilidad y maniobrabilidad.
En términos de capacidad hidráulica, el tractor ofrece un caudal de bomba hidráulica de lpm, con una presión que asegura un funcionamiento eficiente de los implementos. Las válvulas intermedias y traseras permiten una gestión precisa de los recursos hidráulicos, lo que es crucial para las tareas agrícolas. La TDF trasera opera a un régimen de rpm, facilitando la conexión de diversos accesorios.
La disponibilidad de repuestos de tractores es fundamental para el mantenimiento y las reparaciones del ATC M-2, asegurando que los profesionales del sector agrícola puedan mantener su rendimiento y prolongar su vida útil. La calidad de los componentes y la facilidad de acceso a piezas de recambio son aspectos que contribuyen a la eficiencia operativa de este modelo clásico.

















