El tractor ATC GT-28, fabricado entre 1953 y 1954, se caracteriza por su robustez y eficiencia en el ámbito agrícola. Su motor, con una cilindrada de cifras específicas y un diámetro por carrera de cifras específicas, proporciona una potencia nominal de cifras específicas kW (equivalente a cifras específicas hp) y una potencia máxima de cifras específicas kW (o cifras específicas hp). Este modelo opera a un régimen nominal de cifras específicas rpm, lo que garantiza un rendimiento óptimo en diversas condiciones de trabajo.
En cuanto a su sistema de transmisión, el ATC GT-28 dispone de cuatro transmisiones: la primera es de tipo cifras específicas, con cifras específicas marchas y un embrague de cifras específicas. La segunda transmisión, también de tipo cifras específicas, ofrece cifras específicas marchas y un embrague de cifras específicas. La tercera y cuarta transmisiones siguen la misma lógica, asegurando una versatilidad en el manejo y adaptación a diferentes tareas agrícolas.
El tractor presenta unas dimensiones notables, con una distancia entre ejes de cifras específicas, longitud de cifras específicas, anchura de cifras específicas y altura de cifras específicas. Su peso en orden de marcha es de cifras específicas, lo que le confiere estabilidad y tracción, especialmente con neumáticos traseros de cifras específicas y delanteros de cifras específicas. La capacidad hidráulica es de cifras específicas, con un caudal de la bomba hidráulica de cifras específicas lpm, lo que permite un funcionamiento eficiente de los implementos.
El mantenimiento del ATC GT-28 es crucial para su rendimiento a largo plazo, y la disponibilidad de repuestos de tractores es fundamental para garantizar su operatividad. La atención a los detalles en el sistema hidráulico, así como en las transmisiones, asegura que este tractor clásico siga siendo una herramienta valiosa en el sector agrícola.
















